.— Al menos cuatro
personas murieron y otras tres resultaron heridas durante un ataque
contra el vehículo de un jefe administrativo de la provincia sureña
afgana de Zabul, informaron hoy fuentes oficiales.
Según el gobernador de ese territorio, Dilbar Arman, el suceso
ocurrió la víspera en la ciudad de Kandahar, capital de la provincia
homónima, y en ese vehículo viajaba el jefe del Consejo
Administrativo de Kabul, Mohammad Hashim Granai, quien salió ileso.
En ese ataque, atribuido a los rebeldes afganos, perdieron la
vida dos miembros de la familia de Granai y dos integrantes de su
escolta de seguridad. Otros tres familiares del oficial resultaron
heridos como consecuencia del tiroteo.
Sin embargo, el portavoz de los insurgentes, Mohammad Yousif
Ahmadi, comunicó vía telefónica a medios informativos que el número
de fallecidos se elevó a siete y aseguró que el jefe del Consejo de
Zabul también perdió la vida en el ataque.
Mientras, seis personas murieron, incluidos cuatro policías, y
otras 17 resultaron heridas en un atentado dinamitero acontecido en
un céntrico Bazar del conflictivo distrito de Spin Boldak, en la
provincia de kandahar.
Los lesionados, entre ellos dos policías, fueron trasladados a un
hospital de esa región para recibir tratamiento.
Del otro lado, un comunicado la Alta Comisaría de la ONU para los
Refugiados (ACNUR), difundido en Kabul, reportó que cerca de 20 mil
ciudadanos paquistaníes abandonaron sus territorios hacia la vecina
Afganistán, ante la violencia fronteriza.
La ACNUR señaló que casi cuatro mil familias paquistaníes huyeron
de la conflictiva región tribal de Bajaur y se adentraron en la
provincia afgana de Kunar.
Desde hace dos meses los militares paquistaníes desarrollan una
ofensiva en Bajaur contra rebeldes islámicos y la aviación y tropas
terrestres de Estados Unidos atacan el territorio adyacente a
Afganistán.