.— El presidente ecuatoriano,
Rafael Correa, dijo hoy que su gobierno actuará con mesura, con
valentía, pero sin temeridad para tratar de anular tramos ilegítimos
de la deuda externa.
Ecuador no marchará hacia aventuras insensatas para rechazar la
deuda externa ilegítima, más bien planificará las acciones legales
para tratar de suprimir tramos vergonzosos de débito que afectaron
al país, resaltó Correa.
En su alocución de este sábado, realizada desde el Palacio de
Carondelet (sede de la Presidencia), subrayó analizarán todos las
medidas a adoptar a nivel internacional para enfrentar este
problema.
Lo vamos a hacer, "pero planificadamente, sin aventuras
insensatas, con valentía pero sin temeridad", recalcó al explicar
que hubo grandes irresponsabilidades e irregularidades en el pago
del servicio del débito.
A modo de ejemplo, mencionó que en el año 2000, cuando el país
estaba quebrado por la crisis financiara, había gente preocupada por
la recuperación de los bonos Brady a nivel internacional.
Se quejó que los abogados de los acreedores fueran los mismos del
país, como los procuradores firmaban documentos en inglés
relacionados con la deuda sin saber que decían.
No se imaginan todos los horrores descubiertos, enfatizó al
referirse al trabajo de la Comisión para la Auditoria Integral del
Crédito Público, creada en julio de 2007, la cual le entregó su
informe final.
Correa destacó que muchos créditos eran condicionados y otros que
eran para la agricultura, se utilizaban en el repago del débito.
La estrategia era garantizar con los préstamos multilaterales el
servicio de la deuda comercial, aseveró.
El informe establece responsabilidades y corresponsabilidades de
los prestamistas, de autoridades y funcionarios ecuatorianos.
Se trató de un verdadero atraco al país, al pueblo, de parte de
los grupos financieros internacionales y ex funcionarios nacionales
que vendieron a la patria, concluyó Correa.