Una sensible
pérdida sufrió la literatura cubana para niños y jóvenes con el
deceso esta semana, a los 50 años de edad, del escritor Alberto
Yáñez, una de las voces más reconocidas en ese campo.
Yáñez aportó piezas de considerable valor a la narrativa, como
Cuentan que Penélope (1987), La frenética historia del
bolotruco y la cacerola encantada (2001), Poco libro para
tanta barrabasada (2002), y La perdida por ganada o el cambio
de la vaca por el niño (2005), este último merecedor un año
después del Premio La Rosa Blanca. (RC)