Actualizado 5:45 p.m. hora local

Ciego de Ávila por la recuperación apícola

JULIO JUAN LEANDRO

Los apicultores de Ciego de Ávila se afanan en la reposición de sus más de 200 colmenas destruidas por el huracán Ike, a fin de retomar el ritmo acelerado en la producción de miel.

Penetraciones del mar en el litoral norte, inundaciones y fuertes vientos asociados al fenómeno meteorológico dañaron también otras mil colonias de abejas y devastaron numerosas plantas melíferas.

Marcos Mario Quesada, jefe de producción del establecimiento apícola provincial, informó que trabajadores forestales del municipio de Ciénaga de Zapata, en la provincia de Matanzas, fabrican cajas de madera para los avileños, con el objetivo de completar las perdidas colonias de abejas.

Igualmente, la empresa forestal integral del territorio suministra tablas, listones y palos rollizos, procedentes en su mayoría de los árboles derribados por el meteoro.

A pesar de sequía en el primer semestre del año y de los posteriores golpes del ciclón, los hombres y mujeres avileños de la apicultura sobrecumplieron su plan de producción de miel del período enero-septiembre, al acumular 175 toneladas, además de cera y propóleos.

La cifra proseguirá en ascenso, al faltar el último y más fructífero trimestre del año en este giro, con la aparición de las campanillas morada y blanca, cuyo polen proporciona un exquisito producto meloso.

Una de las estrategias para acrecentar los niveles de acopio fue la ubicación de más de 500 colmenares en el litoral norte de la provincia, donde abundan floraciones de soplillo, almácigo, guao de costa, mangle rojo, bejuco leñatero y otras.

También se aprovechan con idénticos propósitos las plantaciones de cítricos, para que las abejas extraigan el polvillo floral de los naranjos, limoneros y de otros agrios. (AIN)

 

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