.— Miles de afectados por el
huracán Ike en Estados Unidos reclaman a la Agencia Federal para el
Manejo de Emergencia (FEMA) una asistencia más urgente, refiere hoy
el diario La Opinión.
El rotativo ilustra tal situación a través de la historia de
varios damnificados, como el padre de familia José Hernández, quien
acudió a uno de los centros de la entidad gubernamental porque
carecía de dinero y perdió el techo de su casa móvil.
Sin embargo, después de siete horas al sol junto a su pequeño
Ángel, le dijeron que lo único que podían hacer era darle un número
de teléfono para que reportara su caso y así poder registrarlo.
No sé qué hacer, ya se nos acabó la comida y mi casa tiene hoyos
por todas partes, el día que llueva se me va a volver a mojar todo,
lamentó Hernández.
Por otra parte, Diana Rosales, su esposo y sus tres hijos estaban
muy desesperados porque su hogar quedó severamente dañado y fue
declarado inhabitable por el inspector de la FEMA, reseña la versión
digital del periódico californiano.
Este funcionario les dijo que cuando archivara su caso la agencia
contactaría con ellos; no obstante, después de cinco días seguían
sin respuesta y decidieron personarse en uno de los centros de la
dependencia federal.
Rosales declaró que el inspector les recomendó ir a uno de los
hoteles de la lista prevista para tales situaciones.
Fuimos a una instalación hotelera donde no habían cuartos
disponibles, explicó la mujer, quien de todas formar aseguró carecer
de dinero.
¿De dónde quieren que yo pague un hotel por un mes? Esto es
absurdo, expresó.
Tras el paso del huracán Katrina en agosto de 2005, la FEMA
ofreció dinero a los damnificados para gastos personales, pero los
procedimientos han cambiado desde entonces, acota la fuente.