— La Organización Mundial de la
Salud (OMS) se comprometió a reforzar el apoyo prestado a los países
que registran hoy los más altos índices de mortalidad materna.
El organismo internacional indicó que de conjunto con la UNICEF,
el Fondo de Naciones Unidas para la Población y el Banco Mundial,
desarrollará acciones en pos de fortalecer los sistemas sanitarios,
y alcanzar así dos de las metas de los Objetivos de Desarrollo del
Milenio (ODM).
Tras celebrarse la víspera la Reunión de Alto Nivel sobre los ODM,
en la que participaron dirigentes de todo el mundo, las
instituciones resaltaron la necesidad de reducir en tres cuartas
partes la mortalidad materna y lograr acceso universal a la salud
reproductiva para 2015.
Asimismo abogaron por disminuir la mortalidad infantil. La OMS
señala que cada minuto fallece una mujer como consecuencia del
embarazo o el parto (más de 500 mil al año), y más de un millón de
recién nacidos mueren durante las primeras 24 horas de vida por
falta de cuidados de calidad suficiente.
La mortalidad materna registra la mayor inequidad sanitaria del
planeta. El 99 por ciento de esas defunciones ocurren en naciones en
desarrollo (la mitad de ellas en África), destaca.
Sin embargo, la mayoría de esas muertes son evitables. Pero para
ello es necesaria una adecuada atención prenatal, servicios de
asesoramiento y diagnóstico del SIDA, así como asistencia de
personal calificado durante el alumbramiento, manifiestan
especialistas.
Se sabe que la inversión en maternidad sin riesgo no sólo
reducirá la mortalidad y la discapacidad materno-infantil, sino que
también contribuirá a la mejor salud, calidad de vida y equidad para
las mujeres, sus familias y las comunidades.
El acceso oportuno a las instituciones sanitarias, el
mejoramiento de la cobertura de los servicios para el parto,
adecuada atención prenatal, son algunas medidas que pueden prevenir
la incalculable tragedia que viven tantas madres en el planeta.
Es por ello que para acelerar los avances sería necesario hacer
más esfuerzos, invertir más en salud y en desarrollo comunitario,
pero en especial en lograr que los servicios materno-infantiles o
perinatales sean gratuitos, resaltan expertos.