.— China y Cuba celebraron hoy el
aniversario 48 de sus relaciones diplomáticas, resaltado con la
coincidencia de que esos nexos se encuentran en su mejor momento y
apuntan a continuar ampliándose.
Esas posiciones fueron reafirmadas por el ministro asistente
chino de relaciones exteriores Liu Jieyi y el embajador cubano
Carlos M. Pereira, en ceremonia en la misión de la isla caribeña en
esta capital.
En declaraciones a Prensa Latina, el funcionario chino señaló que
ambos países siempre se han apoyado en momentos difíciles como
muestra de sus profundos vínculos, lo cual ejemplificó con la ayuda
brindada por Cuba luego del terremoto del pasado 12 de mayo en la
provincia de Sichuan.
Liu se refirió a la labor del personal médico cubano que prestó
servicios en ese territorio inmediatamente después de la tragedia y
destacó que todos están muy agradecidos por ese apoyo.
Recordó que lo mismo hizo China cuando recientes huracanes
causaron grandes daños en Cuba y mencionó el mensaje de solidaridad
enviado por el presidente Hu Jintao a su homólogo Raúl Castro, a lo
que posteriormente se sumaron importantes donaciones.
Por su parte, el embajador cubano afirmó que las relaciones de su
país con China han tenido, tienen y seguirán teniendo un peso
fundamental.
Ampliando esa idea, señaló que ambos coinciden cada vez más en la
defensa del multilateralismo, la lucha por la paz y la estabilidad
mundial, en medio de una coyuntura internacional marcada por el
unilateralismo y el deseo hegemónico de algunos de imponer patrones
y modelos.
Estamos convencidos de que China continuará desempeñando un papel
decisivo dentro del sistema de las Naciones Unidas como elemento de
equilibrio y progreso y voz cercana a los intereses y posiciones de
los países del Tercer Mundo, añadió.
Destacó que el intenso intercambio de delegaciones a todos los
niveles ha permitido impulsar y consolidar las relaciones en los más
diversos sectores, así como profundizar el diálogo político
bilateral.
Estos lazos tienen como credencial el hecho de que este país es
hoy el principal cliente de las exportaciones cubanas y a la vez la
mayor fuente de suministro de bienes de la otra parte.
Cuba y China establecieron vínculos diplomáticos el 28 de
septiembre de 1960, cuando más de un millón de personas concentradas
en la Plaza de La Revolución junto a Fidel Castro alzaron sus manos
y voces en señal de aprobación unánime de la decisión adoptada por
el naciente gobierno revolucionario.
La isla se convirtió así en el primer país de América que
reconoció oficialmente a la República Popular China.
Presentes en esta ceremonia estaban, además, representantes del
cuerpo diplomático, ejecutivos de empresas chinas y el ministro de
gobierno Ricardo Cabrisas.