El presidente ruso, Dmitri
Medvédev, aseguró hoy que el gobierno continuará el programa de
reorganización de las Fuerzas Armadas y la modernización técnica con
el suministro de nuevos tipos de armamentos.
Al visitar una base de los submarinos atómicos de la Flota del
Pacífico, en Kamchatka, Medvédev afirmó que no se detendrán con las
reformas, a pesar de respetar las formas y tradiciones, dijo.
Por cuanto los acontecimientos nos obligan vamos a organizar con
prontitud nuestras fuerzas armadas, los sistemas de armamentos y el
programa de ayuda social a los militares, subrayó el mandatario ante
el alto mando y una dotación de marinos. Indicó que la actual
concepción de desarrollo de las Fuerzas Armadas rusas requiere de
cambios sustanciales y pronto.
Medvédev se refirió concretamente a la modernización del propio
Ejército y al reforzamiento del estatus de los militares que incluye
un incremento de una compensación monetaria, asignación de una
vivienda confortable y servicios sociales con calidad.
Estos dos componentes, dijo en calidad de Comandante en Jefe,
constituyen el fundamento del programa de reorganización de las
Fuerzas Armadas de Rusia.
Para tranquilizar la preocupación en torno a los gastos
prometidos y la actual crisis financiera mundial, el jefe de Estado
expresó que, con independencia de cualquier fenómeno, Rusia debe
construir nuevos submarinos.
Tenemos en el país fuerzas y recursos para ello, a diferencia de
la recaída en los planes de modernización durante la década de los
años 90 del siglo pasado, aseguró ante el cuerpo de marinos de la
Flota del Pacífico.
De gira esta semana por Siberia y el Lejano Oriente, Medvédev
visitó una base en Kamchatka de submarinos atómicos San Jorge el
Vencedor, dotados de misiles balísticos intercontinentales y
torpedos contra sumergibles y unidades de superficie.
Acompañaron al mandatario el ministro de Defensa, Anatoli
Serdiukov, y el comandante de la Flota del Pacífico, vicealmirante
Kontantin Sidenko.