Tener garantía de la masa semillera forestal suficiente para dos
años, se inscribe dentro de los aportes de la estación experimental
forestal de Viñales a la recuperación boscosa de la provincia con
más población de árboles de Cuba,Pinar del Río.
Si bien Gustav e Ike afectaron preliminarmente más de 14 mil 500
hectáreas, científicos de este centro fundado el cinco de septiembre
de 1969, declararon a la AIN que el territorio mantiene el mayor
patrimonio del sector en el país, a partir de la afectación sufrida
también en el resto de la Isla.
En estos momentos, el colectivo está inmerso en la fase de
monitoreo riguroso por las ocho empresas forestales integrales de
Vueltabajo, además de suministrar simientes mejoradas, especialmente
de frutales a campesinos y granjas urbanas.
Igualmente los 62 obreros de la estación vinalera, pese a que el
90 por ciento de ellos sufrió danos en sus viviendas, asume otras
tareas de recuperación, como el restablecimiento silvicultural
urbano de la zona céntrica de Vinales, con la especie de pinus
Tropicalis, en el paseo principal.
Referente al Pinus Caribaea, especie más plantada en el occidente
de la nación, las mayores concentraciones de masa semillera apenas
sufrieron perjuicios, no así el banco clonal cercano a la estación,
donde abundan distintos ejemplares de interés patrimonial, de los
cuales 310 fueron derribados, lo cual representa 150 metros cúbicos
de madera.
Ese recurso es aprovechado en la recuperación de la
infraestructura de la propia entidad, en la reparación de las
viviendas de sus obreros y en entregas a la EFI de Pinar del Río,
para ser incluida en el balance nacional.
En tanto trabajan en el saneamiento boscoso, priorizan la
rehabilitación de la subestación hidrológica Amistad, única en el
trópico latinoamericano, encargada hace casi 30 anos de los estudios
de la influencia del arbolado en el régimen hídrico, la calidad de
las aguas y la erosión.
El doctor en ciencias ecológicas Modesto González, director de la
estación experimental forestal de Vinales, fundada como parte de un
proyecto entre la FAO y el gobierno cubano, destacó la voluntad de
la comunidad científica de responder a este difícil momento, causado
por dos fenómenos naturales.
Con 256 hectáreas de bosques de conífras y naturales, el centro
promueve 22 proyectos de investigación, a diferentes escalas,
dirigidos a conservar los recursos fitogenéticos, las masas de
semillas y las especies forestales de interés económico.