El pedraplén que conduce al polo turístico del Cayo Santa María,
al norte de la región central de Cuba, recupera capacidad y permite
la circulación de los vehículos tras el azote del huracán Ike.
Tomás Batista Carbó, especialista del contingente constructivo
Campaña de Las Villas, dijo a la AIN que el acceso a las
instalaciones hoteleras nunca se interrumpió, aunque sí contó con
limitaciones tras el paso del organismo meteorológico por los mares
al sur de la Isla.
Pese a la relativa lejanía del evento atmosférico, la intensidad
de los vientos y el oleaje afectó en alguna medida las estructuras
del viaducto, con destaque para algunos puentes que sufrieron
socavación en los estribos, donde el hormigón se une con la tierra,
precisó.
Carbó señaló que las labores para restañar estos daños avanzan
aceleradamente, con vistas a recuperar la plena capacidad del
importante circuito que conduce a unos de los polos turísticos de
mayor potencial en Cuba.
Los trabajos en el pedraplén Caibarién-Cayo Santa María
comenzaron apenas lo permitió la fuerza del mar, que partió un tramo
de la conductora que abastece de agua potable a las instalaciones
hoteleras, problema resuelto en menos de 24 horas, añadió.
Previo al paso de Ike se realizaban acciones de restauración
encaminadas a mitigar el efecto de las extremas condiciones
ambientales y de salinidad sobre las estructuras, labores que
redujeron al mínimo las afectaciones del ciclón.
El pedraplén Caibarién-Cayo Santa María se introduce mar adentro
por casi 50 kilómetros, y en esa distancia cuenta con 44 puentes, la
mayoría construidos con un fin ecológico, ya que permiten la
circulación de las corrientes marinas y el trasiego de especies en
un área rica en diversidad animal.