Un debate a fondo propone la Federación Estudiantil Universitaria
a sus más de 200 mil miembros, para evaluar los resultados del
quehacer en los dos años transcurridos desde el VII Congreso de esa
organización.
Para el próximo lunes está previsto el inicio del proceso
asambleario en las brigadas, eslabón primario y pieza clave en el
trabajo de la FEU, y las residencias estudiantiles, confirmó a la
AIN en exclusiva Adalberto Hernández Santos, presidente de la más
antigua de las organizaciones de masas de Cuba.
Será una mirada hacia adentro, para el análisis del cumplimiento
de los acuerdos de la cita de 2006 y, sobre todo, de cuanto más
puede y urge hacer, en busca de soluciones a los problemas y de una
FEU cada vez más útil a la sociedad, más comprometida con la
Revolución y más parecida a su tiempo y los jóvenes, destacó.
Hasta el 12 de octubre serán las asambleas en brigadas y
residencias, además de las elecciones y la selección de los
vanguardias integrales de la FEU en el curso escolar 2007-2008,
precisó el también miembro del Buró Nacional de la Unión de Jóvenes
Comunistas.
A partir de entonces se sucederán debates y elecciones, primero
en facultades y sedes universitarias, luego en centros de enseñanza
superior y municipios y, desde la segunda quincena de noviembre
hasta mediados de diciembre, a nivel provincial, explicó Hernández
Santos.
Como epílogo de tan amplio y democrático proceso, en la capital
cubana acontecerá en enero una reunión de los 158 miembros del
Consejo Nacional de la Federación, ampliada con la presencia de
otros dirigentes estudiantiles a esos niveles en todo el país.
Ha de ser un final a la altura de una reflexión colectiva que
auguramos intensa y útil para el constante perfeccionamiento y
renuevo de la FEU, y un digno homenaje a su fundador, Julio Antonio
Mella, a 80 años de su asesinato en México por órdenes del "Mussolini
cubano", Gerardo Machado, añadió.
En su anterior reunión, en julio último, el Consejo Nacional
también pasó revista al cumplimiento de los acuerdos del VII
Congreso, especialmente en lo referido al apoyo al noble empeño de
convertir a la mayor de las Antillas en una inmensa universidad.
Al programa de universalización de la enseñanza superior debe la
FEU casi la mitad de sus más de 200 mil miembros, cifra impensable
al comienzo de este siglo y que supone retos y una mentalidad
renovadora en la vida interna, estructuras y métodos de trabajo,
pero también refuerza ese ejército de la Revolución que son los
estudiantes.
Hablamos de un proyecto que en apenas un lustro multiplicó las
oportunidades al punto de que hoy seis de cada 10 jóvenes de 18 a 24
años de edad cursan estudios superiores, bien en las 65
universidades con que Cuba ya contaba, o en las 676 sedes
municipales abiertas por ese revolucionario programa