NUEVA GERONA.— La industria pesquera de la Isla de la Juventud,
severamente dañada por el huracán Gustav, reiniciará sus faenas a
finales de este mes, afirmó a la AIN Antonio Rivera Orta, director
adjunto de Pescaisla.
Brigadas de la empresa Refritel, de las provincias de Holguín y
La Habana, laboran en la recuperación de la planta industrial, que
perdió toda la cubierta y el 60% de los paneles divisorios de los
salones para los diferentes procesos de la langosta.
También trabajan en la recuperación del sistema de refrigeración,
debido a que el evento hidrometeorológico impactó las naves de
contenedores refrigerados, el túnel de congelación y las salas de
máquina y caldera.
De igual modo se labora en la reparación de tres de las 38
embarcaciones para salir cuanto antes a la mar, apuntó Rivera. Una
se encuentra en los astilleros de La Habana y dos en Cienfuegos.
En la empresa se prioriza la atención a los obreros cuyas
viviendas fueron afectadas, al tiempo que los más de 900
trabajadores de ese colectivo recuperan recursos aprovechables,
recogen escombros y se empeñan en revitalizar Pescaisla en esta
primera etapa.
Antes del paso del Gustav, la empresa —una de las más eficientes
del sector en Cuba— cumplía todos los planes, excepto el de escama.
La acuicultura perdió 104 jaulas de tilapia, desaparecieron los
cuatro centros de acopio de langosta y las artes de pesca
resguardadas en los cayos.
Se estima que las pérdidas fueron millonarias, pero los
pescadores del Municipio Especial volverán a la mar antes de
finalizar el mes. Los resultados de sus capturas se procesarán en
Batabanó, La Habana o en La Coloma, Pinar del Río.