MANICARAGUA.—
Unas 1 400 personas, entre trabajadores, jóvenes movilizados y
estudiantes del plan La escuela al campo, se afanan en recuperar la
mayor cantidad posible de las cerca de 11 700 latas de café
derribadas al paso del huracán Ike por el lomerío villaclareño,
además de recoger el que maduró producto del exceso de humedad y las
altas temperaturas.
Un contingente de la UJC integrado por 80 jóvenes labora en la
zona de Bermejo, mientras otros 40 recogen el grano en la UBPC Luis
Lara. También se integraron a la tarea estudiantes de las
secundarias Obdulio Morales y Reinaldo Urquiza, de Manicaragua, así
como de los politécnicos Victoria de Santa Clara y Mirto Milián, de
la capital provincial.
Según cálculos, del café caído solo podrá recuperarse un 2%, de
ahí la importancia de acopiar con inmediatez las 2 672 latas en
estado de maduración para atenuar el impacto de los daños
ocasionados por el ciclón en la región, explicó Ismel López Martín,
de la Empresa Agropecuaria Jibacoa.
A pesar de las afectaciones, los caficultores del Plan Turquino
manicaragüense no renuncian a que el 85% de las más de 31 000 latas
previstas para recolectar, obtenga la certificación de calidad,
fundamentalmente el producido en Bermejo y Pico Blanco, considerado
el mejor del país y uno de los más sobresalientes del mundo, debido
a las condiciones del clima, los suelos y la variedad de las
plantaciones sembradas.
Mientras estas fuerzas laboran en la recolección, otra parte
garantiza el proceso industrial en el centro de despulpe de Jibacoa,
donde también se laboraba intensamente para garantizar que no se
pierda un solo grano.
De manera simultánea, los trabajadores forestales aprovechan la
madera blanca o preciosa de los árboles derribados sobre los
cafetos, los que dañaron unas 48,6 hectáreas de sombra.