La oligarquía desea mantener el status quo, que perjudica a la
mayoría en esta nación y beneficia a una minoría que siempre ha
detentado el poder, resaltó Correa ante la prensa.
Alertó que este grupo, concentrado en Guayaquil busca iniciar un
proceso de desestabilización y que "los medios de comunicación, en
su gran mayoría, sobre todo los nacionales, están siendo los voceros
de ese poder para defender el status quo y que nada cambie".
Correa destacó que la revolución ciudadana, iniciada en el 2007 y
que se profundizará con la nueva legislación, persigue un cambio
radical de las estructuras económicas, sociales y políticas vigentes
en el Ecuador.
El jefe de Estado se pronunció por alcanzar una democracia más
participativa en lo político, social y económico "en donde los
derechos fundamentales no se conviertan en mercancías como lo hizo
la actual Constitución cuando privatizó la salud y la educación".
Según PL, poco más de nueve millones de ecuatorianos están
convocados a asistir el domingo próximo a las urnas para votar por
la nueva Carta Magna, que decidirá el destino del país.