Las inundaciones ocasionadas por las lluvias del huracán Ike, a
su paso por Cuba, afectaron sensiblemente la producción de flores en
la oriental provincia de Granma.
Sólo el municipio de Cauto Cristo perdió cerca de cinco mil 300
plantas de rosas, una de las variedades de mayor demanda, y cuyo
proceso de obtención es más complejo debido al envejecimiento y la
poca productividad de algunas especies.
Funcionarios de la Dirección Provincial de Servicios Comunales
dijeron a la AIN que otros daños de consideración se reportaron en
los territorios de Buey Arriba, Río Cauto y Yara, donde estuvieron
bajo las aguas varios jardines y viveros.
Para contrarrestar el insuficiente rendimiento de las cosechas,
las autoridades de Granma implementaron, desde el pasado año, un
programa de desarrollo integral de producción y comercialización de
flores.
La iniciativa promueve el incremento de las áreas de cultivo a
través de convenios con campesinos independientes y entidades
estatales que posean tierras idóneas.
De esta forma, bajo el asesoramiento del Instituto de
Investigaciones Agropecuarias "Jorge Dimitrov", comenzó, en
diciembre del 2007, el estudio y la evaluación de terrenos aptos
para la siembra.
Previo a los embates de Ike y como resultado del proyecto, las
parcelas acondicionadas habían contribuido al aumento de la oferta
de flores en la provincia, aunque no lograban satisfacer las
solicitudes de la población.
Actualmente, para mantener la vitalidad de los servicios, se
incrementan las labores de recuperación en las plantaciones, y la
producción en áreas que no sufrieron afectaciones.
Granma cuenta con tres jardines escuelas, ubicados en los
municipios de Bartolomé Masó, Guisa y Bayamo, donde los
floricultores reciben preparación teórica y práctica, y posee 35
instalaciones dedicadas a la venta de flores