Actualizado 4:30 p.m. hora local

Con voluntad de acero se erige el futuro

WILLIAM FERNÁNDEZ JIMÉNEZ

Fieles a las tradiciones de lucha del pueblo cubano se erigen los trabajadores metalúrgicos para contribuir con su esfuerzo a la recuperación de sus centros laborales, afectados por los huracanes Gustav e Ike.

Durante el paso de ambos fenómenos climatológicos por el territorio nacional fueron dañadas 85 instalaciones, principalmente en las provincias de Pinar del Río, Holguín, Las Tunas, Camagüey, Ciego de Ávila y el municipio especial Isla de la Juventud.

Pérdidas que oscilan sobre los 43 mil metros en cubiertas de techos, marquetería y la caída de algunas paredes fue el saldo preliminar de los daños ocasionados a las entidades del Ministerio de la Industria Sidero-Mecánica (SIME).

Importantes objetivos económicos, como la fábrica de estructuras metálicas de Las Tunas, constructora de los tanques de combustible de los grupos electrógenos, vieron interrumpidos su flujo productivo.

En otros, es necesario acometer prácticamente una reparación capital, entre estos la empresa Basilio Caraballo, en territorio pinareño, que demorará varios meses en volver a ensamblar andamios.

Desde el primer momento que pasó el huracán Ike, en todas se desató un fuerte movimiento obrero para dejar limpias e higienizadas las áreas, y recoger lo que puede ser reutilizable, explica Adriana Barceló, viceministra del ramo.

Ahora se impone estudiar particularmente cada caso para buscar soluciones a las problemáticas surgidas, sobre todo en el aseguramiento de las tejas que están sobre las naves productivas.

Cada colectivo deberá llevar al plan contra catástrofes las experiencias de estos dos meteoros, así como los aseguramientos materiales que garanticen la protección de los bienes materiales, dada la influencia que ejerce el cambio climático sobre Cuba.

También se apreció la solidaridad entre las distintas unidades, las cuales aportaron personal, utensilios y medios tecnológicos para contribuir con la rehabilitación.

Varios contingentes de especialistas y obreros del sector en las provincias de Santiago de Cuba, Guantánamo y Ciudad de La Habana colaborarán en los territorios más afectados en el occidente.

Se espera terminar las reparaciones de todas las dependencias del SIME antes de finalizar el presente año, como muestra de la voluntad de acero que caracteriza a estos hombres y mujeres. (AIN)

 

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