Mensajes de varias partes del mundo llegan a la ciudad de Las
Tunas, en solidaridad con su pueblo y autoridades, en instantes en
que la provincia se recupera de los devastadores efectos del huracán
Ike.
En las misivas, enviadas mediante el Instituto Cubano de Amistad
con los Pueblos, se transmite el aliento y apoyo espiritual y
material desde Puerto Rico, Italia, Holanda, Canadá y Alemania.
Uno de los mensajes precisa que ya se organizan visitas al
territorio para intercambiar sobre la acción destructora del evento
meteorológico y concretar proyectos que tiene en sus planes la
Asociación de Amistad Italia-Cuba en la región de Lombardía.
En otra comunicación se expone textualmente: "(…) en Italia,
sabemos bien lo que pasó en Cuba, y ya trabajamos para ayudarlos a
ustedes; el pueblo cubano sabe luchar contra los enemigos de
cualquier tipo, sea humano o natural".
Ese humilde y sincero gesto es agradecido por los tuneros, pero
-al igual que el restante pueblo de Cuba- rechaza la supuesta ayuda
humanitaria del Gobierno de los Estados Unidos, aferrado a mantener
un bloqueo económico, comercial y financiero a la Isla, cerco
próximo a cumplir medio siglo