La
determinación de condenar la guerra y la exigencia del cese de la
carrera armamentista a nivel mundial fue la guía rectora en la
conmemoración del Día Mundial por la Paz, organizada este viernes
por el Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos (MOVPAZ),
la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de
Estudiantes (OCLAE) y la Asociación Cubana de las Naciones Unidas (ACNU).
El encuentro, desarrollado en el Centro de Prensa Internacional,
permitió la exposición de perspectivas esenciales del movimiento
pacifista cubano. Manuel Yepe, otrora secretario del MOVPAZ,
enfatizó que los avances logrados por la humanidad pudieran permitir
una mejor calidad de vida para todos los habitantes del planeta,
pero los constantes conflictos entre naciones imposibilitan este
empeño.
Los conflictos internos, las desigualdades sociales, las
contradicciones cada vez más graves entre países ricos y pobres, y
los designios avasalladores de las superpotencias han colocado al
mundo al borde del desastre, aseguró Yepe.
Raúl Valdés Vivó, rector de la Escuela Superior del Partido Ñico
López y fundador del Consejo Mundial por la Paz, destacó la
importancia del actual proceso revolucionario latinoamericano frente
a los males producidos por el sistema capitalista.
La lectura de una Declaración Conjunta por el Día de la Paz
Mundial, firmada por las tres organizaciones promotoras de la
actividad, puso fin al acto conmemorativo. En ella se estableció la
exigencia del respeto a la soberanía de cada nación, el fin de las
agresiones imperialistas y de la producción de armamentos bélicos,
así como el rechazo al bloqueo económico y las medidas coercitivas
implementadas por el imperialismo para sojuzgar a los pueblos del
Tercer Mundo.