Franquear las fronteras de un siglo es la aspiración de quienes
no se resignan a la transitoriedad terrena, pero la longevidad es
como esos artículos "2 en 1" que de forma irremediable hay que
adquirir juntos: no hay larga vida sin calidad de la existencia.
En
Gerontoger, longevos cubanos enseñan el arte de envejecer.
Para garantizarla, los participantes del evento internacional
Gerontoger 2008, debatieron las múltiples aristas psicológicas,
físicas y sociales del envejecimiento, única etapa prolongable de la
vida.
Ponentes nacionales y extranjeros compartieron sus experiencias
en temas tan diversos como maltrato, políticas de seguridad social
en la vejez y perspectivas del envejecimiento poblacional. Incluso,
el jefe del Grupo Nacional de Geriatría y Gerontología, Miguel
Valdés Mier, se pronunció sobre el polémico derecho a la eutanasia o
el también denominado "homicidio altruista", a veces practicado en
pacientes con incapacidad psicológica para decidir sobre su destino.
De igual manera, la sexóloga cubana Beatriz Torres Rodríguez
desmintió una vez más el mito del adulto mayor asexuado. "El deseo y
el derecho a vivir una sexualidad plena a esta edad —expresó— son
tan válidos como en cualquier otra. Las falsas creencias al respecto
parten a veces de los ancianos, pero con mucha frecuencia también de
la familia. Las mujeres de edad avanzada son las más afectadas en
este sentido a causa de prejuicios propios y ajenos".
En dicha reunión, clausurada este viernes luego de tres días de
sesiones, se valoró además la influencia de la nutrición, el
ejercicio físico y el entusiasmo por la vida en la consecución de
una vejez tan extensa como exitosa.
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