Más de 20 víctimas, la mitad de ellas
mortales, provocaron en las últimas horas varios hechos violentos en
Iraq, informaron hoy fuentes policiales al destacar un atentado
contra la sede de un sindicato de periodistas.
Una cifra indeterminada de personas resultó herida por la
detonación de una bomba a la entrada de la sede del sindicato de
periodistas iraquíes en al-Waziriya, en el norte de Bagdad, mientras
miembros del gremio asistían a una reunión.
Entretanto, un policía murió y otros siete resultaron heridos en
dos explosiones separadas de bombas y granadas que tenían como
blanco vehículos patrulleros que circulaban por las ciudades de
Haditha y de Hit, ambas en la provincia occidental de Al-Anbar.
El portavoz del comando de operaciones del ejército iraquí en la
norteña provincia de Nínive, brigadier Khaled Abdelsattar, señaló
que dos cadáveres con señales de heridas de bala fueron hallados en
el barrio de al-Kifah, en el oeste de la ciudad de Mosul.
Asimismo, dos uniformados perecieron y uno fue lesionado en
ataques separados de desconocidos contra dos puntos de control en
las áreas de al-Faruq y al-Karama, centro y este de Mosul,
respectivamente.
La violencia en esa urbe del norte del país causó el viernes en
la noche heridas al conductor de un camión turco, mientras en la
provincia de Diyala (noreste) dos oficiales del ejército iraquí
murieron por un ataque a su vehículo en el este de Baquba.
Un civil muerto y otros seis heridos fue el saldo de una agresión
con tres misiles contra una estación de combustibles en el centro de
Baladruz, según fuentes policiales.
En otro incidente ocurrido en la sureña provincia de Basora,
desconocidos ultimaron a un líder religioso hermano del jefe tribal
de al-Ajrash y al-Daghaghla, de confesión chiíta.
Igualmente, fuentes médicas en la ciudad de Kut, en la provincia
de Wassit, dijeron haber recibido un cadáver con marcas de tortura y
heridas de bala, hallado por la policía en la carretera que enlaza a
esa urbe con Bagdad.