El presidente boliviano, Evo Morales,
instó hoy al poder judicial a cumplir su rol constitucional y
sancionar a los responsables de recientes actos violentos opositores
para derrocar a su gobierno.
En la ceremonia de investidura del almirante Landelino Bandeira
como prefecto interino de Pando, región que cumple su octavo día en
estado de sitio, Morales criticó maniobras de la Corte Suprema y de
la Fiscalía General para liberar al ex gobernante Leopoldo
Fernández, acusado de genocidio.
Acerca de la masacre de campesinos del pasado 11 de septiembre en
la localidad de Porvenir, de la cual es responsabilizado Fernández,
actualmente detenido en La Paz, Morales señaló que existen pruebas
sobre crímenes de lesa humanidad.
Morales pidió a los jueces escuchar el testimonio de las decenas
de heridos y familiares de las víctimas de esa matanza, cuyo saldo
es de 18 muertos, entre ellos niños, y 106 desaparecidos, y
sancionar a los responsables.
El poder en base a la plata y las armas no es la solución para
los pueblos de esa región y del país en general, remarcó en alusión
a la anterior administración en Pando.
En ese sentido, anunció la indicación de reforzar la presencia
del Estado en esa región amazónica, escenario del narcotráfico, para
enfrentar las ilegalidades con la ayuda de las fuerzas armadas y de
naciones vecinas como Brasil.
También pidió a las autoridades judiciales abrir procesos contra
las personas involucradas en la toma de instituciones públicas y
sabotajes a plantas distribuidoras de energéticos en los
departamentos de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando.
Morales explicó que pese a esa escalada de violencia, se avanza
en un proceso de diálogo para sellar un pacto de reconciliación
nacional.
Aseveró que las autonomías están garantizadas y es uno de los
ejes centrales de las deliberaciones que tienen lugar en la ciudad
de Cochabamba.