JESÚS
MENÉNDEZ, Las Tunas.— "En medio de la situación que estamos
atravesando, es muy justo reconocer el colosal esfuerzo que realizan
los trabajadores agropecuarios de esta provincia y de todo el país,
quienes a pesar de haber sufrido considerables daños en sus
viviendas están dando en las plantaciones la respuesta que necesitan
nuestro pueblo y la economía."
En esos términos sintetizó sus impresiones María del Carmen
Pérez, ministra en funciones de la Agricultura, al recorrer áreas
del polo platanero ubicado en Jesús Menéndez (norte de Las Tunas),
totalmente devastado por la fuerza de los vientos.
Es alentador —manifestó la Ministra, en sus declaraciones para
Granma—el tesón con que esos hombres y mujeres se empeñan en
recuperar hasta el último racimo de plátano derribado por el
huracán, mientras al final de la tarde tratan de resolver los
estragos causados por el viento en casi la totalidad de sus
viviendas, muchas de ellas derrumbadas o sin techo.
Tras afirmar que son el plátano y la yuca los cultivos más
perjudicados en el país, María del Carmen destacó la urgencia de
convertir ahora todas esas áreas "insalvables" en bancos que
permitan multiplicar rápidamente la semilla y acelerar la siembra,
sin dejar de diversificar otras producciones mediante variedades de
ciclo corto.
Holguín, Las Tunas, Camagüey, Pinar del Río y la Isla de la
Juventud —dijo— son los territorios donde se concentran los mayores
daños, pero no tenemos la menor duda de que se recuperarán.
Para ello, las provincias no solo contarán con sus limitados
recursos y con el apoyo de otras zonas menos afectadas, sino también
con la ayuda que progresivamente puedan ir ofreciendo el Ministerio
y el país.
Son significativos los daños en otros renglones como la
avicultura (cientos de miles de animales perdidos), el cítrico (unas
135 000 toneladas) y el tabaco, donde resultaron perjudicadas más de
6 000 casas o aposentos (5 000 de ellos en Pinar del Río), la mitad
totalmente destruidos.