Al intervenir ayer en la Mesa Redonda Informativa, el doctor José
Rubiera, jefe del Centro de Pronósticos del Instituto de
Meteorología, dijo que ese extraordinario valor de 340 km/h tiene el
segundo lugar dentro de la lista de los vientos más intensos medidos
en el planeta, detrás de los 369, 6 kilómetros por hora reportados
en una tormenta invernal en abril de 1934, en el Monte Washington,
Estados Unidos, y ocupa el puesto cimero para el caso específico de
los huracanes en cualquier parte del mundo.
Gustav azotó a la región occidental como huracán categoría 4 en
la escala Saffir- Simpson, casi convertido en 5, pues a su paso por
la costa oriental de la Isla de la Juventud un avión de
reconocimiento encontró una presión mínima central de 943
hectopascal, y un viento máximo sostenido de 240 kilómetros por
hora, precisó.
Al hacerlo sobre la porción centro oriental de Pinar del Río, el
viento máximo sostenido fue estimado en 250 km/h, con una presión de
941 hpa. Los organismos ciclónicos categoría 5 tienen vientos
máximos sostenidos superiores a los 250 km/h, y por lo general la
presión atmosférica está por debajo de 920 hpa.
El especialista destacó el heroísmo de los cuatro trabajadores de
la estación de Paso Real de San Diego, quienes a pesar de sufrir los
embates más violentos del huracán, permanecieron todo el tiempo en
sus puestos, lograron medir la intensidad del viento, y cuidaron el
local y los instrumentos bajo condiciones muy difíciles.
Aclaró que no es fácil comparar un organismo con otro, y mencionó
entre los más destructivos ocurridos en Cuba al huracán del 18 de
octubre de 1944 (debido a su lento desplazamiento los vientos
huracanados se sintieron sobre La Habana durante catorce horas), y
la célebre Tormenta de San Francisco de Borja, del 10 al 11 de
octubre de 1846, que produjo un valor de presión atmosférica de 916
hpa, el más bajo registrado en el país.
Rubiera recordó que estamos en el momento pico de la actividad
ciclónica en la cuenca del Atlántico, de ahí la importancia de
mantenerse informados sobre la trayectoria y evolución de cualquier
sistema con posibilidad de influir sobre el territorio nacional.