Los vericuetos de la forma deportiva se pusieron de manifiesto
este martes en Lausana, Suiza.
El obstaculista estadounidense David Oliver, 12.95 en Doha
(Qatar) a principios de mayo, quien no encontró semejante calibre en
el momento clave de los Juegos Olímpicos de Beijing, ahora es cuando
está en forma y tras presionar a Dayron Robles el viernes en Zurich,
con 12.98 frente a 12.97, pudo vencerlo en los 110 con vallas, con
13.02 por 13.17 del recordista mundial (12.87) y flamante campeón
olímpico (12.93), quien al parecer ya está en fase descendente en
sus altos rendimientos, o quizá decidió reservarse, lo que a
distancia es imposible conocer.
Entre otros que van bajando está el formidable jamaicano Usain
Bolt, presente solo en los 200 metros, donde cronometró 19.63, a 33
centésimas de su primado en la capital china, aunque el segundo
mejor del año de cualquier corredor.
Sin embargo, su compatriota Asafa Powell, de rendimiento olímpico
lastimoso en los 100 metros (quinto), en consonancia con su estirpe
de varias veces 9.77, acaba de encumbrarse en la ciudad suiza hasta
9.72, la mejor marca de su vida y la segunda de todos los tiempos,
pues iguala el récord universal de Bolt en Nueva York, anterior al
9.69 de Beijing.
"Ha llegado un poco tarde, pero estoy muy feliz después de todo
lo pasado a lo largo del año", indicó Powell, aludiendo a lesiones.
Bolt, quien se dejó llevar en los últimos treinta metros de su
prueba, alegó que "había ganado ya con claridad. Estoy cansado. Ha
sido una temporada larga e intento acabar bien".
En jabalina de mujeres, la checa Barbora Spotakova, campeona
olímpica, no pudo pasar de la cuarta plaza, mientras se impuso la
subtitular rusa Maria Abakumova, (66.09), alejadas de los 70 m. (E.M.)