Indígenas de la comunidad yukpa
que tienen un conflicto con ganaderos en el estado venezolano de
Zulia expresaron hoy su confianza en el presidente Hugo Chávez.
Queremos resolver el problema sin violencia, pero pedimos al
gobierno que nos defienda, expresó a Prensa Latina Sabino Romero,
cacique segundo de Chaktapa, tras recordar que Chávez los defiende
ante sus reclamos de tierras.
Esperamos con nuestra visita a Caracas recabar el apoyo de las
autoridades para conseguir la demarcación de tierras, aseguró el
nieto de un cacique indígena muerto en julio pasado al parecer por
golpes propinados por hacendados de la zona.
Romero dijo que desde ayer y por cuatro días mantendrán reuniones
con medios de prensa y luchadores sociales que los apoyan para
llamar la atención del conflicto en la Sierra del Perijá, a más de
700 kilómetros al oeste de la capital venezolana.
La vocera de varios caciques amenazados por terratenientes de la
zona, Mary Fernández, afirmó a Prensa Latina que ellos van a esperar
la respuesta de las autoridades nacionales para resolver ese
conflicto que escaló en julio pasado.
En una conferencia de prensa, ambos indígenas llamaron la
atención sobre la violencia creada en la zona ante la contratación
de hombres armados por parte de los ganaderos de la zona, que
ocuparon esas tierras hace más de 40 años.
Más tarde el ministro de Agricultura y Tierras, Elías Jaua,
consultado por Venezolana de Televisión dijo que el gobierno acudirá
de inmediato a la zona para realizar la demarcación de tierras
reclamada por esos pueblos originarios del país suramericano.
En su programa Aló Presidente, el domingo pasado Chávez instruyó
al ministro de Interior y Justicia, Ramón Rodríguez, acudir de
inmediato a la Sierra de Perijá, viaje que el funcionario realizó de
inmediato junto a la ministra de Pueblos Indígenas, Nicia Maldonado.
Al instruir acciones para solucionar el conflicto, Chávez aclaró
que entre los hacendados e indios, este gobierno está con los
indios, no hay duda de ningún tipo, señores finqueros ( ) tienen que
demostrar que las tierras que tienen son suyas.
Desde la llegada al poder en 1999, el Jefe de Estado emprendió
una política de reconocimiento de los habitantes autóctonos que
incluyó la inclusión de sus derechos en la Constitución y la
creación del Ministerio de Pueblos Indígenas.
Como parte de esa política se aprobó asimismo una ley de defensa
de la cultura e idiomas indígenas y se inició un proceso de
demarcación de tierras que posibilitó hasta hoy la entrega a las
etnias de casi un millón de hectáreas.