. — Autoridades
estadounidenses investigan hoy un supuesto complot para asesinar al
aspirante presidencial Barack Obama, apenas unas horas después del
arresto en Denver de cuatro personas acusadas de poseer armas y
drogas.
Según el Buró Federal de Investigaciones (FBI), uno de los
detenidos admitió que su presencia en dicha ciudad de Colorado tenía
como objetivo disparar contra el político afronorteamericano,
durante la última jornada de la Convención Nacional Demócrata.
El individuo afirmó que utilizaría un rifle para ultimar a Obama,
desde una distancia de 700 metros, mientras este pronunciaba su
discurso de aceptación de la candidatura opositora de cara a las
elecciones generales de noviembre, dijeron agentes citados por la
televisora CBS News.
Los funcionarios aseguraron que en las pesquisas están
involucrados, además, el Servicio Secreto y fuerzas de tarea
anti-terroristas.
En la noche de este jueves, el senador por Illinois prevé
convertirse oficialmente en el contendiente demócrata a la Casa
Blanca, ante unos 76 mil ciudadanos presentes en el estadio local de
fútbol americano.
Las actuaciones policiales comenzaron la víspera, cuando
detuvieron a una persona que conducía de forma errática, y en su
vehículo hallaron dos fusiles de alta precisión, ropa de camuflaje,
equipos de comunicación, documentos de identidad falsos, un chaleco
antibalas y decenas de gramos de metanfetaminas.
Poco después se produjo el arresto de los otros tres sospechosos,
entre ellos una mujer.
De acuerdo con el fiscal general de Colorado, Troy Eid, Obama y
el resto de los participantes en el máximo foro demócrata no corren
peligro alguno, aunque descartó entrar en detalles.