El gobernador de Florida, Charlie Crist, informó que seis
personas perdieron la vida como consecuencia del fenómeno
atmosférico.
Las fuertes precipitaciones provocaron la inundación de casas,
negocios y caminos de ese sureño territorio, tras lo cual se decretó
el estado de emergencia.
Según las autoridades de la zona de Melbourne, Fay causó daños en
esa región por valor de 12 millones de dólares e inundó unos 80
barrios.
Por su parte, la secretaria de Salud de Florida, Ana M. Viamonte,
llamó a los habitantes del estado a alejarse de las zonas anegadas
ante el peligro de cables sueltos, huecos y enfermedades
infecciosas.