Con el funcionamiento de una red de laboratorios de medicina
natural en todas las comunidades montañosas, la provincia cubana de
Pinar del Río acerca esos demandados servicios a los vecinos de esas
zonas.
En declaraciones a la prensa local, Carlos Callava, coordinador
del programa en el territorio, con 12 de sus 14 municipios
extendidos hacia las sierras, se refirió a la sistematicidad del
abastecimiento de la materia vegetal a las unidades de salud,
proveniente de fincas agrícolas.
Destacó que el cuadro básico nacional de medicamentos
tradicionales asciende a 32, en cuanto a diversidad, mientras Pinar
del Río produce por encima de 20, y se trabaja para lograr la cifra
tope generada en Cuba.
El sistema de entidades constituidas en la cordillera territorial
se completó con la reciente apertura de la ubicada en la localidad
de Sumidero, en el municipio de Minas de Matahambre.
Beneficia a los pobladores del asentamiento serrano y a los de
otras pequeñas demarcaciones cercanas, donde son muy demandados, tal
como en zonas urbanas, el jarabe de aloe, el orégano, la tintura de
ajo, y cremas de manzanilla y de distintas especies, algunas por
entrar en producción en breve.
A cargo de los laboratorios, acogidos con beneplácito hace más de
una década por los cubanos, trabajan licenciados y técnicos en
Farmacia, junto a personal calificado en el procesamiento de estas
medicinas.
Otros requisitos imprescindibles son la esterilización de los
frascos de cristal recuperados, a fin de comercializar los extractos
o preparados, y el control de la calidad, aspecto este último de
indispensable seguimiento por los especialistas