A
mí en especial me impresionaban los avances que ha logrado la mujer
cubana, su actual cultura política y los valores que van surgiendo
en las masas. Me satisfacía —y estoy seguro de que le ocurría igual
a los demás compañeros— ver la magnífica dirección que se ha
formado, los magníficos cuadros que tiene la dirección de este
movimiento presidido por la compañera Vilma Espín (APLAUSOS), las
valiosísimas dirigentes que tiene la organización: su experiencia,
su seriedad, su profundidad, al lado de la calidad humana¼
Nos satisface ver la fuerza que tiene la Revolución en las
mujeres (APLAUSOS); nos satisface comprobar la calidad
revolucionaria de las mujeres cubanas (APLAUSOS), la abnegación, la
disciplina, el entusiasmo, la pasión por la Revolución, por las
ideas justas, por la causa justa de las mujeres cubanas, demostrando
con ello sus virtudes que —como hemos dicho en otras ocasiones— son
las virtudes que se exigen del militante revolucionario y que las
mujeres las poseen en un grado muy alto (APLAUSOS). Por lo que
creemos que nuestro Partido se debe nutrir más de esa fuerza
(APLAUSOS), que nuestro Estado se debe nutrir más de esa fuerza
(APLAUSOS), que nuestro aparato productivo se debe nutrir más de esa
fuerza (APLAUSOS).
La Revolución tiene en las mujeres cubanas hoy día un verdadero
ejército (APLAUSOS), una impresionante fuerza política (APLAUSOS). Y
por eso decimos que la Revolución es sencillamente invencible
(APLAUSOS).
(Fidel en el II Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas, en
1974)