La oposición venezolana retomó
los planes de magnicidio ante las previsiones de derrota en las
próximas elecciones regionales, alertó hoy el presidente Hugo
Chávez.
Nos cuidaremos, pero si llegan a hacerlo (el magnicidio) se
arrepentirán 500 años, subrayó.
Chávez advirtió que en tal caso el pueblo le pasaría por encima a
la oligarquía, como durante el golpe de estado del 11 de abril de
2002 cuando recordó el pueblo se fue a las calles y (los golpistas)
se escondieron como ratas.
El mandatario reveló que recientemente representantes opositores
que no identificó se reunieron y analizaron el plan de asesinarlo.
Estaban reunidos hace unos días. El plan es matar a Chávez. No
voy a esconderme, mañana estaré en (el barrio capitalino) La
Bombilla y el lunes a Tegucigalpa, apuntó en un acto por la
inauguración de una nueva planta petroquímica.
El presidente venezolano indicó que es actitud responde al
desespero ante las perspectivas de la oposición con vistas a las
elecciones regionales del próximo 23 de noviembre andan
desesperados, subrayó.
Tras reiterar que su gobierno reconocerá si la oposición gana
alguna gobernación o alcaldía, Chávez estimó que los vientos que
soplan apuntan a un amplio triunfo de sus seguidores.
Precisó que incluso connotados comentaristas opositores están
reconociendo que no podrán vencer en los comicios, ni se cumplirán
los augurios de pocos meses atrás que daban a los opositores el
triunfo en un alto número de gobernaciones.
Durante el acto, parte de la proyección de expansión de la
industria petroquímica nacional, Chávez indicó que en 10 años la
producción de polietileno pasó de 60 mil a160 mil toneladas por año.
Precisó que la producción actual garantiza las necesidades
internas del país hasta el año 2010 y en 2012-2013 se espera llevar
la producción a dos millones de toneladas de polietileno por año.