Cuba posee más de mil 500 cirujanos generales, de ellos casi la
totalidad formados con la Revolución, lo cual ha contribuido a que
la isla exhiba logros en esa especialidad, comparados con naciones
del primer mundo.
En exclusivas a la AIN, el doctor en Ciencias Médicas Alejandro
García Gutiérrez, jefe del Grupo Nacional de Cirugía, destacó que
además hay unos 200 residentes en las facultades del país y es
propósito incrementar la formación de esos profesionales, no sólo
para Cuba sino para prestar servicio a otros pueblos necesitados.
Con 83 años de edad, de ellos 59 dedicados a esa profesión, el
también profesor De Mérito y titular de la Facultad Calixto García,
perteneciente a ese centenario hospital capitalino, resalta que
entre las cualidades de un cirujano deben estar presentes la
laboriosidad, dedicación a los pacientes, deseos permanentes del
progreso científico, la serenidad y estabilidad emocional y el
desinterés.
Por los resultados como profesor de varias generaciones, García
Gutiérrez recibió hoy un diploma de reconocimiento durante el primer
Encuentro Científico sobre la historia de los servicios de cirugía
de los hospitales General Calixto García y Manuel Fajardo, que tuvo
lugar en la capital.
También fueron galardonados los doctores Gerardo de la Llera,
Gilberto Pardo Gómez, Eugenio Seltman Housein, Manuel Fuentes
Rodríguez, Benito Sainz Menéndez y Lázaro Quevedo Guanche.
Durante el encuentro además se recordaron a los insignes
profesionales que laboraron en ambas instituciones: José Antonio
Presno Bastiony, José Antonio Presno Albarrán, Eugenio Torroella
Mata, Roberto Guerra Valdés, Enrique Echevarria y Eugenio Torroella
Martínez-Fortín.
El doctor Gregorio Delgado, Historiador de salud pública recordó
que la cirugía en Cuba data del año 1711, cuando egresan los
primeros cirujanos latinos y los romancistas.
Esa especialidad tuvo su desarrollo mayor con el inicio de las
Cátedras en la universidad y las intervenciones quirúrgicas en el
interior del cuerpo humano, porque anteriormente sólo se curaban las
lesiones.
Precisó que en 1820, el cirujano empezó a penetrar en el
organismo con las operaciones de vientre y el primero fue el doctor
Nicolás José Gutiérrez Hernández.
Eusebio Leal, Historiador de la Ciudad, quien se catalogó como un
"cirujano de piedras y de papeles" reconoció la trayectoria de los
galenos cubanos, quienes de una u otra forma han escrito páginas en
la historia de la especialidad y aseveró que "el médico es el único
gladiador que ve todos los días a la muerte y es capaz de
vencerla''.