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Volver a vivir
Freddy Pérez Cabrera
L a cienfueguera Cecilia
Hernández García tiene ahora 49 años, aunque afirma que nació el
pasado 8 de enero del 2008, fecha en que un equipo de especialistas
del hospital Arnaldo Milián Castro, de Santa Clara, le realizó un
trasplante de riñón.
Parte
del team médico que realizó el trasplante a Cecilia. De izquierda a
derecha, el Dr. Sergio Camacho, especialista en Nefrología; la
licenciada Milena Torrens, enfermera circulante; el Dr. Paulino
Hernández, urólogo del equipo; la licenciada María del Carmen Yera,
jefa de enfermería, y los doctores Eduviel Ramos, nefrólogo, y Luis
Alberto Ibáñez, cirujano.
Hacía varios años que Cecilia padecía de una insuficiencia renal
crónica, lo cual la obligaba a constantes sesiones de hemodiálisis
cada vez más dolorosas por la imposibilidad de canalizarle la vena,
producto del agotamiento del capital vascular.
El país invierte importantes recursos para alargar la vida de los
pacientes que reciben hemodiálisis.
"Mi existencia era un calvario. No podía ingerir líquidos, comer
frutas o cítricos, que tanto me gustan. La presión siempre estaba
muy baja y me provocaba mucho decaimiento. Ni la novela veía porque
no sentía placer por nada, y en ese estado seguro iba a morir en
poco tiempo", afirma Cecilia.
Pero la suerte de esta mujer cambió cuando recibió la noticia de
que había sido seleccionada para realizarle el trasplante de riñón
que tanto había esperado.
Cecilia
agradece a la Revolución este gesto que hizo posible que una guajira
como ella pudiera continuar viviendo.
Como a las 5:30 a.m. tocaron a la puerta de su hogar, en Aguada
de Pasajeros. Algunos no la querían despertar hasta que fuera un
poco más tarde, pero Keiber, su hijo, tomó la delantera. ¡Cómo
negarle a la vieja la noticia que tanto deseaba oír! Tras
confundirse en un abrazo con su madre, le informó la novedad,
mientras ambos lloraban de alegría.
El barrio completo se movilizó a esa hora y en poco tiempo
partían hacia Santa Clara, según narra José Luis Alvarado, el esposo
de Cecilia.
Esa misma tarde se realizó la operación. Resultó un éxito, según
expresa el Dr. Paulino Hernández Hernández, miembro del equipo que
realiza el proceder en la prestigiosa institución santaclareña. Al
poco rato de intervenida comenzó a orinar y sus signos vitales eran
estables. En los días posteriores tuvo una evolución muy favorable.
Hoy disfruta de una vida normal junto a su familia.
Cecilia agradece a la Revolución este gesto que hizo posible que
una guajira como ella pudiera continuar viviendo. "Si tuviera que
pagar todo lo que se ha gastado en mí en las sesiones de
hemodiálisis durante siete años, los inmunosupresores, el transporte
y otros recursos entregados de manera gratuita, estaría arruinada de
por vida".
También reconoce a los familiares del donante cadáver, quienes
tuvieron el noble gesto de acceder a la entrega para que ella
pudiera contar con el vital órgano.
GESTO ALTRUISTA DE LA MEDICINA CUBANA
Los primeros trasplantes de riñón se realizaron en Villa Clara a
finales de la década de los 70 y principios de los 80. Sin embargo,
es a partir de julio del 2001 cuando comienza la etapa de mayor
esplendor de este proceder en el territorio.
Desde entonces, y hasta la fecha, suman 169 los trasplantados,
con una supervivencia calificada entre las mejores del país. Así por
ejemplo, de los 21 realizados en el 2007, 19 están funcionando
actualmente, para un 90,5 %.
Según el Dr. Paulino Hernández, hoy se logra un mayor índice de
supervivencia, tanto del injerto renal como de los pacientes, debido
al empleo de modernos inmunosupresores, los cuales constituyen
medicamentos de última generación muy costosos en el mercado
mundial, pero que el país adquiere con tal de alargar la existencia
a los enfermos.
En cualquier lugar del mundo un trasplante de riñón cuesta entre
40 000 y 50 000 dólares, más el costo de los medicamentos, que
oscilan entre 5 000 y 7 000 dólares solo en el primer año, y debe
mantenerse de por vida.
La mayoría de los trasplantes realizados en Cuba son de donante
cadáver, aunque también se realizan de personas vivas. Cinco de los
169 realizados en Villa Clara fueron de este tipo, el 100 % de los
cuales tenían el riñón funcionando al año de realizada la
intervención.
Además de Villa Clara, otras cuatro provincias llevan adelante
este proceder en el resto del país: Ciudad de La Habana, Holguín,
Camagüey y Santiago de Cuba.
La concreción de un trasplante es un proceso bien complejo que
pone a prueba la capacidad organizativa del país. Existe una red
nacional donde están registrados todos los enfermos que necesitan de
este proceder. Ellos determinan si el paciente está apto desde el
punto de vista clínico, psíquico, biológico y nutricional para el
acto.
Cuando aparece el donante, en un laboratorio de inmunología se
determina la compatibilidad del riñón con las características del
paciente que lo va a recibir. A partir de ese momento se desencadena
el proceso de localización y preparación del enfermo, mientras el
dispositivo de donación de órganos realiza su trabajo.
Conservado el riñón en las condiciones necesarias, es trasladado
hasta el lugar en que se encuentra el receptor, en ocasiones con el
apoyo logístico de personal de las Fuerzas Armadas Revolucionarias,
momento en el que interviene el equipo que concreta el trasplante.
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Datos de interés
·
Un total de 136 pacientes son dializados en estos momentos
en el hospital Arnaldo Milián Castro, de Villa Clara. Cada
paciente recibe tres sesiones de hemodiálisis a la semana,
lo que significa que entre 65 y 70 pacientes son atendidos
diariamente.
· Solo
en el 2007 la institución santaclareña realizó 20 856
hemodiálisis y se calcula que el costo promedio del proceder
por paciente es de 40 000 dólares al año.
· El
precio de un riñón artificial (máquina que purifica la
sangre y la retorna al organismo) en el mercado mundial
oscila entre 13 000 y 18 000 dólares y aquí prestan servicio
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