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El presidente Nicolás Sarkozy presidió hoy aquí el homenaje nacional
a los 10 soldados franceses muertos en Afganistán, hecho que
reactivó las críticas por la presencia de tropas galas en ese país
asiático.
La polémica fue avivada luego de la caída de estos militares y la
llegada ayer de 11 de 21 heridos en territorio afgano al aeropuerto
parisino de Orly.
El acto de homenaje, realizado en la capilla San Luis de los
Inválidos en esta capital, cumplió con el recogimiento y emoción
solicitado por las propias autoridades políticas de esta nación.
Sarkozy resaltó el valor de los soldados caídos, a quienes otorgó
la orden de Caballero de la Legión de Honor.
El mandatario galo reiteró la posición de las tropas francesas en
territorio asiático, la cual reforzó con 700 efectivos este año.
Este punto de vista ya había sido confirmado luego de su viaje a
Kabul, donde dialogó con su homólogo afgano, Hamid Karzai, y subrayó
que la labor de su país es indispensable en la lucha contra el
terrorismo.
Sarkozy, criticado por un claro alineamiento con Washington y la
OTAN, es cuestionado por la oposición, que presiona para que el
Gobierno defina una estrategia clara y establezca plazos para una
eventual retirada de las tropas de Afganistán.
Sus detractores afirman que la posición francesa dista mucho ya
de mantener la paz y ayudar a la reconstrucción del Estado afgano.