.— El Partido Comunista Marxista
de la India (CPI-M) expresó hoy profunda preocupación por el grave
conflicto religioso en Jammu-Cachemira y urgió al gobierno a adoptar
iniciativas para resolver el problema mediante el diálogo.
Es imperante que la paz y la normalidad vuelvan a reinar en ese
estado, subraya un comunicado de esa organización que lidera el
Frente de Izquierda.
La disputa sobre el terreno concedido al santuario de Amarnath
debe ser arreglada amigablemente a través del diálogo, recalca la
nota del Buró Político del CPI-M.
El CPI-M exhortó al gobierno a garantizar el tráfico en la
carretera nacional Jammu-Srinagar y no permitir nuevos bloqueos de
esa y otras rutas para aislar a Cachemira.
Igualmente, sugirió la posibilidad de la pronta apertura de
nuevas vías comerciales entre Srinagar, capital cachemir, y la
ciudad paquistaní de Muzaffarabad, así como entre Jammu y Sialkot, y
Poonch y Rawalakote.
El CPI-M criticó fuertemente al conservador Partido Bharatiya
Janata (BJP) y a la organización nacionalista hindú Rashtriya
Swayamsevak Sangh (RSS) por incitar a las protestas en Jammu y
exacerbar la polémica en busca de ganancia política.
El interés del BJP y el RSS de convertir este asunto en un
problema nacional generará más tensiones, y solo persiguen agudizar
la polarización comunal en beneficio de sus intereses
político-electoreros, según el CPI-M.
Por otro lado, trascendió que los líderes hinduistas que
promueven las protestas en Jammu aceptaron conversar este jueves con
un panel de cuatro miembros establecido por el gobernador de ese
estado, N.N. Vohra.
Tal decisión del grupo Shri Amarnath Sangarsh Samiti se conoció
luego que el equipo de alto nivel encabezado por el consejero de
seguridad nacional, M.K. Narayanan, visitó ayer Jammu-Cachemira para
evaluar la situación.