— Diversos sectores de la
sociedad guatemalteca reaccionaron hoy con indignación al conocerse
la pérdida en operaciones bursátiles de 11 millones de dólares del
Congreso, invertidos de manera ilegal en una casa de bolsa.
La diputada Nineth Montenegro denunció que esos fondos se
manejaron como si se tratase de dinero particular al ser colocados
en un mercado de alto riesgo, sin consultar con el resto de
parlamentarios ni con especialistas en la materia.
Quisiéramos que todo el peso de la ley caiga sobre los
responsables intelectuales y materiales de este hecho, reclamó la
congresista.
En febrero pasado Byron Sánchez, secretario privado del entonces
presidente del organismo legislativo, Eduardo Meyer, trasladó hacia
la firma Mercados de Futuro (MDF) la millonaria cantidad,
presuntamente sin la autorización de sus jefes.
El escándalo estalló en junio y le costó el cargo a Meyer, quien
espera la decisión de la Corte Suprema de Justicia para saber si se
le enjuicia por los delitos de omisión de denuncia, incumplimiento
de deberes y peculado.
Aunque el gerente de MDF, Raúl Girón, prometió devolver la
cantidad el 31 de julio, ese día se declaró incapaz de solventar la
situación y se dio a la fuga antes de dictársele orden de captura.
La víspera Raúl Falla, interventor de la firma, confirmó que la
inversión se perdió por errores cometidos en operaciones con títulos
de petróleo en Estados Unidos.
Además, los activos de la entidad son insuficientes para la
devolución del fondo, por lo que prácticamente los 11 millones de
dólares desaparecieron, aseguró Falla.
El analista Hugo Maúl, del Centro de Investigaciones de la
Economía Nacional, pidió castigo ejemplar para los culpables y
reclamó reformas en las leyes para evitar la repetición de casos
semejantes.
Que un fraude de esta naturaleza ocurra en el mismo Congreso de
la República es una mala señal en términos de la consolidación de la
democracia, dijo Maúl.