La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y el
ministro del Exterior polaco, Radek Sikorski, rubricaron la
avenencia por la cual el Pentágono instalará, antes del 2012, los
misiles a solo 180 kilómetros de la frontera occidental con Rusia.
El arreglo se firma seis días después del anuncio de Washington y
Varsovia de la conclusión de las negociaciones sobre exigencias
polacas para que EE.UU. desplegara baterías de misiles Patriot
norteamericanos y financiara la reforma del ejército nacional.
Desde Moscú, la agencia AFP informó de la advertencia rusa en
cuanto a que la instalación de elementos del sistema antimisil
estadounidense en Europa "empuja a la carrera armamentista en Europa
y más allá", según un comunicado del ministerio ruso de Relaciones
Exteriores.
El despliegue en Europa del escudo antimisil estadounidense,
dotado de un "real potencial antirruso", no "mejorará para nada la
seguridad del continente", añadió ese texto.
Está claro que ese sistema deberá ampliarse y modernizarse y
Rusia se verá obligada a reaccionar, y no solamente por vía
diplomática, advierte Moscú, que denuncia "los intentos de Estados
Unidos de cambiar el equilibrio estratégico en su favor".