La ministra española de Fomento, Magdalena Álvarez, declaró a la
prensa que unos 26 pasajeros lograron salir vivos de la nave y se
encuentran en hospitales madrileños con heridas de consideración.
El avión, un MD-90 en viaje a las Islas Canarias, se salió de la
pista cuando intentaba despegar y se estrelló contra una estructura
cercana a la terminal cuatro del aeropuerto Madrid-Barajas.
La nave, con 164 pasajeros a bordo, operaba con nueve tripulantes
en código compartido de Spanair y la compañía alemana Lufthansa.