Técnicos y profesionales de la Estación de Investigaciones de
Café Jibacoa, de la provincia de Villa Clara, laboran desde hace un
año en el rescate y reintroducción de la familia Islas, cultivada en
esa zona.
Estas variedades son de alta demanda en los países que compran el
grano cubano porque sembradas a más de 500 metros de altura sobre el
nivel del mar alcanzan los parámetros de calidad del Cristal de la
Montaña, explicó a la AIN Marta Turiño, técnica de la institución.
Se denominan Cristal de la Montaña a los granos de café que
alcancen una talla superior a los 18 milímetros, sin manchas y con
un aroma puro, y es altamente cotizado en el mercado internacional.
Un trabajo previo de mejoramiento genético permitió lograr
descendientes muy resistentes a las plagas más comunes, y con una
precocidad productiva que permite obtener la primera cosecha a los
tres años de plantadas.
Diferentes técnicas de cruzamiento de ejemplares de las
variedades Arábigo y Robusta aseguraron la obtención de la nueva
generación que tiene entre sus cualidades alta capacidad productiva,
añade la especialista.
Las características del suelo del macizo Guamuhaya, en el centro
de Cuba, junto a las condiciones climatológicas del lugar convierten
ese lomerío en el área geográfica del país donde los cafetos logran
alta calidad.
Una planta de alta tecnología procesa las cerezas, las cuales
empacadas al vacío tienen gran demanda en naciones europeas y
asiáticas, principalmente Japón.