Una evaluación de laboratorio, realizada por especialistas del
Instituto de Investigaciones Forestales (IIF), demostró la
resistencia natural de 10 especies maderables cubanas al ataque
biológico de las termitas y comejenes, se conoció en esta capital.
El ensayo, dirigido por la master en Ciencias de Protección
Vegetal, Haylett Cruz Escoto, arrojó que las muestras de caoba,
sabicú moruro y bijáguara, no sufrieron el más mínimo daño, lo que
hace presumir la presencia de ciertas sustancias repelentes a esos
insectos en tales maderas.
Los especimenes utilizados en las diferentes pruebas, extraídos
de muebles infectados, fueron seleccionados cuidadosamente por la
evidencia de sus perjuicios en edificaciones y maderas en uso,
mantenidos a una temperatura y humedad ambiental normal.
En el estudio, señaló la también Investigadora Auxiliar y
Entomóloga Forestal, se emplearon técnicas de laboratorio
sofisticadas y muy rigurosas, como la selectividad alimentaria y la
nutrición forzada, para evaluar la resistencia natural de las
maderas al ataque del Cryptotermes brevis (termita) y su posterior
impacto.
Se demostró que las especies maderables de caoba, bijáguara,
sabicú moruro y guayacán, fueron las variedades más resistentes a
tales insectos, por lo cual se tasaron claramente como las maderas
más durables y resistentes a esos dañinos parásitos en Cuba