VENEZUELA.— Dos acontecimientos de máxima importancia para los
destinos de los pueblos venezolanos y bolivianos, y para el futuro
de la región, tuvieron lugar este domingo. Mientras en la hermana
Bolivia se realizó el referéndum revocatorio para Presidente,
Vicepresidente y ocho de los nueve prefectos; aquí, en la tierra del
Libertador, tenía lugar otra jornada de inscripción de los
candidatos por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), ante
el Consejo Nacional Electoral.
Bien temprano salieron los chavistas a las calles, en Caracas,
Sucre, Vargas, Guárico, Mérida y otros estados y ciudades de esta
nación, en lo que resultó no solo un acompañamiento masivo,
espontáneo y decisivo a los candidatos del PSUV, sino y muy
especialmente una contundente demostración de que el apoyo al
presidente Chávez es y sigue siendo mayoritario. Una inédita
evidencia de democracia en la historia de este país.
A la Plaza Bolívar, enclavada en Caracas, la capital de la
nación, acudió una gran cantidad de simpatizantes del Gobierno
revolucionario. Convocados por la propia dirección del Partido,
protagonizaron una verdadera fiesta popular, de pueblo, de gente.
Aplausos para la unidad, esa que tanta falta hace ante los
opositores de dentro y fuera. Unidos se les vio a todos los
candidatos y a los partidos que apoyan el Gobierno revolucionario.
Fue este un fin de semana chavista, bolivariano y solidario.
Porque, en medio de la defensa de su proyecto social, hubo espacio
para la solidaridad con la hermana nación boliviana y su presidente
Evo Morales. El sábado, una marcha hasta la sede de la embajada de
ese país en Caracas; el domingo, una jornada de vigilia, donde se
juntaron militantes del PSUV, líderes y representantes de
organizaciones indígenas, jóvenes, estudiantes y pueblo en general.