El esfuerzo por alcanzar esta meta, aunque gigantesco, no
fructifica por una razón: sistematicidad. Eso se aprecia en el
Programa de Agricultura Urbana.
En Holguín existen 14 granjas urbanas, 149 organopónicos, 375
huertos intensivos y más de 7 000 parcelas productivas, pero
presentan un déficit de más de 1 600 trabajadores y problemas con la
comercialización, expone Ramón Peña Hernández, director de
Agricultura Urbana en el territorio.
El sistema, con más de 3 000 hectáreas, cumplió el plan en el año
2007 al 75%, debido, en gran medida, a las intensas lluvias. Esto
impulsó la recuperación de las áreas dañadas, fueron sembrados más
de 52 000 canteros para semilleros y hubo entregas intensivas de
materia orgánica, con lo cual se garantizaron las hortalizas para
fin de año.
Los principales problemas radican en la estabilidad de la fuerza
de trabajo; la transportación de la materia orgánica solo alcanza 6
000 toneladas en la provincia, que necesita más de 20 000; y falta
transporte para comercializar las producciones.
También se trabaja en la capacitación de técnicos, obreros y
dirigentes, así como en la ampliación de los puntos de venta. La
capital provincial ya cuenta con 93 y aspira a llegar a 120, para
acercar mucho más el producto a la población.
De los 14 municipios holguineros, cinco afrontan dificultades
económicas, Cueto, Cacocum, Sagua de Tánamo, Frank País, mayormente
por la comercialización, y Báguano.
La delegación del Ministerio de la Agricultura en el territorio,
que impulsa un programa emergente que involucra a empresas del
sector, destinó para la tarea camiones de las empresas de Transporte
Agropecuario; Desmonte y Construcción y de Suministro Agropecuario
que ya comenzaron el tiro de materia orgánica hacia el municipio
cabecera, explica Pablo Batista, director de la Granja Urbana de
Holguín.
Para mantener sin baches la entrega de vegetales a la población
es obligatorio no violar los procesos tecnológicos, y seguir
estrictamente lo orientado para cada etapa y cultivo. Todos
coinciden en la necesidad de preparar de inmediato cada área
recolectada, aplicar materia orgánica y sembrar, para evitar el
enyerbamiento y la pérdida de ciclos de cosecha.
Dirigentes y productores del sector no pueden contentarse con
esperar a que "llegue un camión" cargado de materia orgánica. Es
deber fomentar el humus de lombriz y compost, abonos que se pueden
obtener con desechos de las propias cosechas. No es posible que
organopónicos con más de 70 canteros utilicen uno o dos solamente
para la lombricultura.
El ejemplo de cuánto se puede lograr en esto lo demuestran los
más de 16 000 campesinos holguineros que emplean esta forma de abono
en sus cultivos.
El MINAZ también juega un papel destacado, pues en municipios
como Cacocum esa fuerza determina hasta el 80% de la producción de
hortalizas y vegetales.
Ramón Peña Hernández señaló que hay atrasos en la electrificación
de 74 organopónicos y 21 huertos intensivos; restan por instalar 63
sistemas de riego y 84 organopónicos esperan por la siembra.
Banes es un ejemplo de que la situación se puede revertir. En
este municipio —que recibió la calificación de Bien en el último
recorrido del Grupo Nacional de Agricultura Urbana—, es cosa de
todos los días encontrar variedad de vegetales y viandas.
En 73 puntos de venta ubicados en el territorio se ofertan
hortalizas y viandas, y todos tienen experiencias positivas en los
cultivos agroecológicos, y en la producción de materia orgánica,
componente fundamental para desarrollar la agricultura urbana.
Mantener el chequeo riguroso del avance de las tareas, hacer más
eficientes los subprogramas, asegurar la materia orgánica y acercar
más los puntos de comercialización a la población, elevar la
atención al hombre, se tornan ahora marcas a superar para revertir
definitivamente el Regular que arrastran los holguineros en la
producción de hortalizas y vegetales.