La integración de Sudamérica como única
vía para poder enfrentar los desafíos del mundo actual estuvo en la
mira del presidente venezolano, Hugo Chávez, durante la visita
realizada a Argentina esta semana.
Desde las primeras declaraciones en la losa del Aeroparque
Metropolitano, al llegar el lunes pasado, su discurso resaltó
primordialmente ese objetivo, al decir que es la vía para superar el
atraso y el modelo desigual instaurado en el subcontinente.
Remarcó que el Banco del Sur, PETROSUR y otros proyectos deben
convertir a Sudamérica en una potencia alimentaria, energética y
financiera porque cuentan con todo para lograrlo.
Chávez suscribió acuerdos bilaterales con la presidenta Cristina
Fernández y participó en una cumbre trilateral con ella y el
mandatario de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva para reforzar los
vínculos entre los estados que denominó motores para impulsar el
subcontinente.
Resaltó los altos niveles de complementaridad que tienen las
economías de Venezuela y Argentina, debido a las necesidades de su
país en el avance de la agricultura y los conocimientos acumulados y
desarrollados por el estado austral en la esfera de la producción de
alimentos.
Al mismo tiempo, puso de nuevo en primer plano sus iniciativas
anteriores del Gasoducto del Sur e incursionó en las ideas de
instalar un ferrocarril que una a las tres naciones y una aerolínea
conjunta.
Argentina, Brasil y Venezuela son los tres motores que puestos en
marcha tienen mucho que dar a Suramérica, Latinoamérica y a la
comunidad internacional para contribuir al mundo multipolar,
insistió al referirse a lo que bautizó de eje de integración
Caracas-Brasilia-Buenos Aires.
Recordó que sólo Venezuela tiene reservas de gas y petróleo
suficientes para garantizar seguridad energética a Suramérica por
100 años y más, a lo cual se sumarán los recientes hallazgos de
Brasil en su plataforma, por lo que esta tríada de estados tiene
todas las condiciones y recursos para ayudar a acelerar la
integración sur y latinoamericana.
De ahí la importancia que otorgó Chávez al proceso en varios
frentes integradores, como son el MERCOSUR (del cual su país ya se
siente parte, dijo), la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR),
Petrocaribe y otras iniciativas en curso.
El mandatario recordó que Europa llevó medio siglo para
integrarse y comenzó el proceso con dos países y limitado a dos
objetivos, el carbón y el acero.
En ese sentido, resaltó que la IV Flota norteamericana y las
quintas columnas funcionales a Washington dentro de los países en
actual proceso de transformaciones causan preocupación en el
subcontinente y reclamó de Estados Unidos el mismo respeto a la
autodeterminación que los países sudamericanos dispensan a la
potencia vecina del norte.