Bomberos, y no de películas

Por su tecnología y régimen de trabajo, la moderna refinería cienfueguera dispone de un comando especial

Leticia Martínez Hernández

Verlos en acción estremece al más incrédulo espectador. La rapidez ante el llamado de alerta, la destreza para vestirse y llegar hasta el carro cisterna, la indumentaria sofisticada, y la corpulencia de los muchachos pudieran semejar escenas hollywoodenses. Pero estos no son actores. Tampoco el lugar por donde se desplazan es un set de filmación. Son cubanos, más bien cienfuegueros, y la locación: la moderna refinería Camilo Cienfuegos. Se trata de un nuevo comando de bomberos que protege el lugar y la vida de miles de personas.

"Estos son bomberos de nuevo tipo", dijo uno de los que recién llegábamos, y sobraron miradas de asombro. También hicieron faltas algunas explicaciones.

Bomberos a la altura de su refinería

Hace dos años la refinería Camilo Cienfuegos, otrora conjunto de hierros adormecidos, fue sometida a una modernización capital por un costo de 100 millones de dólares. Los convenios firmados entre Cuba y Venezuela transformaron el letargo de más de 10 años en un ajetreo constante que genera 65 000 barriles de crudo diarios para la extracción de nafta, turbo combustible, queroseno, diesel, fuel oil y gas licuado. La refinería, ubicada a escasos kilómetros del centro de una ciudad que ya cuenta con más de 165 000 habitantes, guarda en cada tanque de almacenamiento 50 000 metros cúbicos de petróleo, y acoge a alrededor de 5 000 trabajadores.

Un mando a distancia regula la dirección del agua o la espuma, lo que permite mantenerse alejado hasta 100 metros del fuego.

Estos números auguran un promisorio desarrollo. Pero tal auge industrial no olvida la protección contra inminentes y peligrosos incendios. Por ello, como la torre de la refinería, la más alta de su tipo en Cuba, mide 192 metros, sus bomberos, que velan por el resguardo de miles de personas, se crecen aún más ante tamaña responsabilidad.

La palabra especial define al Comando de la refinería. Y para explicarlo, el teniente coronel David Chávez Fujichiro, jefe de Bomberos de la provincia, comenta que sus 42 compañeros son profesionales y civiles. Esta idea surgió durante la reactivación del lugar el cual, por su tecnología y régimen de trabajo, urge de niveles de especialización mayores que los habituales. El sentido de pertenencia, más difícil de lograr en reclutas, se logra con estos hombres que por oficio realizan su labor.

Para la captación se lanzó la convocatoria a jóvenes menores de 35 años, en perfectas condiciones físicas y con duodécimo grado que, luego de varios y rigurosos cursos de adiestramiento, integraron las filas del comando. La habilidad en actividades acuáticas, de escalamiento, primeros auxilios, al timón del autocisterna, y la aplicación del sistema de tres categorías hasta alcanzar la de maestro, están entre las exigencias del nuevo proyecto, que por ahora solo existe en la refinería cienfueguera; aunque se prevé su extensión paulatina a otros lugares con condiciones similares a la de esta planta.

La profesionalidad de los nuevos bomberos está respaldada por una tecnología de punta. El nuevo carro Iveco Magirus, único del país, con una capacidad para 10 toneladas de espuma y cuatro de agua, capaz de bombear hasta 100 litros por segundo, y con posibilidad de dirigir la orientación del chorro por un mando a distancia, resulta el tesoro más preciado del comando. A ello se suman la vestimenta segura, modernos equipos de rescate, y confortables condiciones de vida.

Yasser Jiménez Estopiñales, jefe de compañía.

Según el teniente coronel David Chávez, a diario se ejecutan trabajos en caliente, se realizan soldaduras y cortes cerca de los tanques de combustibles. Pero al lado de cada labor siempre hay una de nuestras compañías, velando para que se cumplan las normas de seguridad y previendo así una catástrofe. Aunque el montaje de modernos sistemas para detectar incendios y realizar paradas de emergencias ante averías, junto a la extensa red hidráulica aportan seguridad a todo el proceso industrial.

Quizás por eso para Yasser Jiménez Estopiñales, quien desde hace doce años enfrenta el fuego y ahora es el jefe de la compañía de bomberos profesionales de la refinería, responde con certeza ante la inevitable pregunta:

¿Está el comando preparado para sofocar un incendio?

—Claro que sí. Tanta preparación física y mental, dedicación al trabajo, y buena técnica no pueden fallar. Aquí somos una gran familia, muy unida, pero que por sobre todas las cosas sobra valentía.

Juventud y responsabilidad distinguen la Compañía 1 del Comando Especial de la Refinería de Cienfuegos.

 

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