BEIJING,
7 de agosto.— China pidió a George W. Bush, que no interfiriera en
sus asuntos internos, cuando este habló sobre supuestas violaciones
de Beijing de los derechos humanos, dijo AP.
Horas antes de partir de Tailandia rumbo a Beijing, para asistir
a la inauguración de los Juegos Olímpicos, el mandatario
estadounidense pronunció un discurso sobre los "logros" y retos de
Estados Unidos en Asia, y se entrometió en las cuestiones inherentes
a la nación china.
"Nos oponemos con firmeza a cualquier palabra o acto que
interfiera en los asuntos internos de terceros países, usando los
derechos humanos, la religión y otros temas", dijo un portavoz de la
Cancillería.
Bush llegó el jueves por la noche a la capital china en la escala
final de su gira por tres naciones de Asia. Su visita ocurre en
medio de una atmósfera de tensión debido a sus declaraciones horas
antes en Tailandia.
"El gobierno chino pone a la gente primero y se dedica a mantener
y promover los derechos básicos y libertades de sus ciudadanos",
dijo el vocero del Ministerio del Exterior Qin Gang en respuesta al
discurso de Bush. Los ciudadanos chinos tienen libertad de religión.
Estos son los hechos indiscutibles", agregó.