GUANTÁNAMO.— El pueblo guantanamero rindió homenaje ayer a los
combatientes revolucionarios caídos el 4 de agosto de 1957 y a los
más de 600 mártires de la provincia que ofrendaron sus vidas en la
lucha contra la tiranía de Fulgencio Batista.
Formó parte del tributo la tradicional peregrinación popular
hasta el monumento que perpetúa la memoria de los combatientes de la
clandestinidad caídos en la mencionada fecha durante la explosión
accidental de una fábrica de bombas, ubicada en la calle Aguilera
número 751, en plena ciudad de Guantánamo.
El programa incluyó la colocación de ofrendas florales, el acto
de recordación del lamentable suceso y el homenaje de jóvenes
trovadores, poetas y escritores, participantes en la Jornada de la
Canción Política que tuvo su clímax con el concierto del cantautor
Gerardo Alfonso, al pie del obelisco erigido en el sitio donde se
produjo la detonación.
Aquel día murieron en el interior del inmueble los
revolucionarios Fabio Rosell del Río y Gustavo Fraga, luego los
esbirros rematarían al herido Enrique Rodríguez y más tarde
asesinarían a Jesús Martín y Abelardo Cuza, quienes acudieron al
lugar de la explosión en auxilio de sus compañeros.
Por la significación histórica de los hechos del 4 de agosto los
cuales conmocionaron a toda la región oriental, esa fecha fue
escogida como Día de los Mártires Guantanameros, destacó Freddy Vega
Sánchez, primer secretario del Partido en el municipio de
Guantánamo, al resumir el acto de recordación.