La líder indígena venezolana
Noelí Pocaterra expresó hoy ante el parlamento de su país, la
satisfacción por la reciente aprobación de una Ley de idiomas
autóctonos.
Pocaterra estimó que ese instrumento fortalecerá a los pueblos
ancestrales, mediante la ampliación del uso oral y escrito de sus
lenguas, consagradas en la Constitución como idiomas nacionales.
Nos sentimos complacidos porque el hermano presidente Hugo Chávez
promulgó la ley, aseguró la diputada, quien preside la comisión de
Pueblos Indígenas de la Asamblea Nacional.
Pocaterra recordó que en Venezuela existen 31 lenguas autóctonas,
de cuatro troncos de familias lingüísticas.
Al mismo tiempo consideró necesario implementar medidas urgentes
para que no desaparezcan los idiomas añú, el mapoyo y yavitero, casi
extintos.
Precisó que con estas lenguas se expresaban los primeros
habitantes, mucho antes de la llegada de los españoles, pero por
falta de uso se llegó a la pérdida de algunas de ellas, es decir el
país perdió en tradición, cultura e identidad .
La normativa fue elaborada por la Comisión de Pueblos Indígenas,
aprobada en primera discusión, consultada con la población y
sancionada en plenaria de la Asamblea Nacional.
Según el último censo están registrados en Venezuela unos 350 mil
indígenas, pero se estima que la cifra real ronda un millón, pues
muchos no fueron censados por vivir en zonas aisladas o por no
declararse como tales por temor a la discriminación.
La ley, publicada el pasado 30 de julio en la Gaceta Oficial,
también crea el Instituto Nacional de Idiomas Indígenas, con sede en
Caracas, como ente de carácter académico.
Asimismo ratifica la obligatoridad de la enseñanza de los idiomas
indígenas en todos los planteles educativos ubicados en los hábitats
autóctonos y garantiza la educación propia y el sistema educativo
bajo el principio de interculturalidad.
Establece para los idiomas en peligro de extinción una atención
prioritaria en la planificación lingüística, educación intercultural
bilingüe e investigación.
La iniciativa se incluye en una proyección del gobierno del
presidente Hugo Chávez que busca el reconocimiento de la población
originaria e incluye la creación de un Ministerio de Asuntos
Indígenas y la entrega de tierras entre otros aspectos.