.— La proximidad de la Convención
Demócrata tensiona hoy a los servicios estadounidenses de
inteligencia encargados de garantizar la seguridad de un evento que
atraerá a miles de manifestantes, indica hoy The New York Times.
El diario señala que las autoridades federales se preparan para
lidiar con grandes protestas, congestiones de tráfico y
perturbaciones del orden durante la celebración de la reunión en la
ciudad de Denver del 25 al 27 de agosto.
Los oficiales temen que la nominación del senador por Illinois
Barack Obama como primer afronorteamericano con posibilidades de
llegar a la presidencia acarree este año contratiempos adicionales a
los acostumbrados en este tipo de actividades políticas.
El evento podría resultar como un imán para decenas de miles de
protestantes, incluidos autoproclamados anarquistas que infiltran
los grupos para romper el carácter pacífico de las demostraciones,
refleja el rotativo.
Aunque niegan la existencia de un peligro real, los agentes
muestran preocupación por algunos mensajes publicados en Internet
por extremistas que odian la raza de Obama y su percepción como un
político liberal.
Tanto la reunión de los demócratas como la de los republicanos en
Minnesota demandará la presencia de miles de funcionarios del
Servicio Secreto, el Pentágono y el Buró Federal de Investigaciones,
además de las fuerzas estatales.
Sin embargo, el número de movilizados solo representará una
tercera parte de los 10 mil policías que llegaron a la ciudad de
Nueva York para la Convención Republicana de 2004, ante el fantasma
de los ataques terroristas contra la ciudad en 2001.