.— Una corte de la provincia
argentina de Tucumán comenzará hoy a juzgar a los represores Antonio
Bussi y Luciano Benjamín Menéndez por violaciones a los derechos
humanos perpetradas durante la última dictadura (1976-1983).
Fuentes judiciales informaron que en la sesión de este martes el
Tribunal Oral en lo Criminal Federal leerá la acusación que pesa
contra los militares retirados por la desaparición del ex senador
Guillermo Vargas Aignasse, en 1976.
Después Gabriel Casas, vocal que conducirá el debate, preguntará
al fiscal Alfredo Terraf y a las defensas si hay cuestiones previas
(denuncia de incompetencia, excepciones, entre otras) que deban
formular.
Más tarde, los vocales preguntarán a los inculpados si quieren
comentar algo. A partir de mañana comenzarán a declarar los 27
testigos en la causa.
Pese a que están imputados en más de 500 causas, es la primera
vez que Bussi y Menéndez deberán responder por la presunta comisión
de "los delitos de violación de domicilio y violación ilegítima de
la libertad agravada, aplicación de tormentos reiterados, homicidio
calificado y asociación ilícita en perjuicio de Vargas Aignasse".
El juicio oral fue posible luego que la semana pasada el Tribunal
Oral determinó que el ex general Bussi, quien cumple detención
domiciliaria en casa de un familiar, estaba en condiciones mentales
de sentarse nuevamente en el banquillo de los acusados.
Menéndez, de 81 años, fue trasladado el viernes último desde la
cárcel cordobesa de Bower, donde cumple una condena de reclusión
perpetua, hasta los ex Arsenales Miguel de Azcuénaga de Tucumán.
Este represor desempeñó importantes cargos en la V Brigada de
Infantería de Tucumán entre 1970 y 1973, y entre 1975 y 1979 comandó
el III Cuerpo de Ejército.
Bussi, de 82 años, encabezó la V Brigada de Infantería entre
diciembre de 1975 y 1977, y a partir del golpe de Estado ejerció la
intervención militar de la provincia.
Tras el regreso de la democracia, fundó Fuerza Republicana,
partido por el que fue elegido gobernador (1995-1999) e intendente
de la capital tucumana en junio de 2003, pero no pudo asumir, porque
15 días antes de la fecha prevista fue detenido por la causa Vargas
Aignasse.