El popular cantautor Gerardo Alfonso y otros trovadores cubanos
alzaron sus voces en Guantánamo para honrar a los mártires de la
Patria, en especial a los caídos en el territorio el cuatro de
agosto de 1957.
Ese día murieron en Guantánamo los revolucionarios Enrique
Rodríguez, Fabio Rosell, Abelardo Cuza, Jesús Martín y Gustavo
Fraga, tres de ellos víctimas del estallido de una fábrica de
explosivos perteneciente al Movimiento 26 de Julio, y los otros
ultimados por sicarios de la dictadura de Fulgencio Batista.
El concierto conmemorativo por la efeméride constituyó digno
colofón de la XXXII edición de la Jornada Nacional de la Canción
Política, y congregó a multitud de espectadores en las afueras de la
sede provincial de la Asociación Hermanos Saíz, auspiciadora del
evento.
La acogida del público mostró el respeto de los guantanameros
hacia sus héroes, la vitalidad de la obra trovadoresca cubana
cultivada por jóvenes talentos, y la admiración de los lugareños por
la música de Gerardo Alfonso, autor de temas como Son los sueños
todavía y Sábanas blancas.
Por cerca de dos horas el trovador deleitó con esos clásicos,
otros imprescindibles de su repertorio como Giovanna, y canciones
más recientes, entre ellas: Odisea perpetua, de su último compacto.
También promovió algunos números del proyecto Té de jazmín,
integrado por las tres instrumentistas del grupo, con las que
prepara una nueva producción discográfica.
Esta es la cuarta ocasión que Gerardo Alfonso actúa en la
provincia de Guantánamo, y la primera en intervenir en la Jornada
Nacional de la Canción Política, encuentro que, según sus propias
palabras, deviene ideal espacio para confrontar y promocionar el
trabajo de la nueva generación de trovadores cubanos.