Su bahía, de cara al golfo, desempeña una importante actividad
pesquera y de transporte de pasajeros desde la isla grande hacia el
otro pedazo de nuestra tierra, la Isla de la Juventud.
El recibimiento que le tributaran al Comandante en Jefe Fidel
Castro tras su salida del llamado presidio Modelo, es un pedazo de
la historia de Batabanó que sus hijos no olvidan.
Para acceder al puerto es preciso atravesar un canal entre cayos
y zonas de baja profundidad. Hoy esa vía permite el paso de buques
de hasta 4,5 metros de calado, gracias a la oportuna extracción de
desechos del fondo de su puerto.
Para mejorar la capacidad de calado de los buques que arriban y
lograr una mejor explotación de las terminales e instalaciones
portuarias, se acomete una costosa inversión.
En los últimos días se ha realizado un sondeo para observar las
condiciones del dragado en la dársena de maniobras y en las cajas de
atraque, que aparecen entre las áreas portuarias de mayor
profundidad.
El proceso terminó el 25 de junio pasado y ahora estamos en la
recta final la cual consiste en chequear de nuevo todas las partes
ahondadas. La draga empleada es del tipo "jaiba" y por eso pueden
haber quedado algunas zonas sin la profundidad que se requiere,
explicó Juan Machado jefe técnico de la obra.
La etapa final comprende un estudio conocido como batimetría.
Este ofrece la posibilidad de verificar si todos los puntos de la
zona tienen la profundidad requerida.
Los más de 156 415 metros cúbicos de fango extraídos del puerto
de Batabanó, demuestran el esfuerzo y la organización que ese
programa demandó.
Osmil Santana, director de la Unidad Básica de Servicios
Portuarios, aclaró que el dragado obedece a un minucioso estudio
hidrográfico de impacto ambiental, por ser una zona de acumulación
de sedimentos, operación que, de ser necesaria, pudiera repetirse.
Los trabajos —iniciados el 5 de abril del 2007—, posibilitarán
disponer de un nivel de calado que hará más fácil el transporte
marítimo, evitará el riesgo de buques varados y, a la par, las
tupiciones en los llamados refrescadores de las máquinas.
Según Ivis Hernández, técnica de explotación de transporte de la
Empresa, al terminarse las etapas principales del dragado los
distintos tipos de buques podrán atracar mejor, incluso puede
observarse que el agua retornó a su color azul. Ya la "RO-RO" Gerona
—un barco que monta y desmonta la mercancía por ruedas— entra al
puerto y realiza maniobras con mayor fluidez; antes debía esperar
varias millas lejos del muelle.
ASTIMAR es la entidad de obras marítimas que ejecuta este trabajo
y con los medios imprescindibles lleva los desechos bien lejos de la
costa.
Controla además la gestión de remolcadores y patanas. Una de
ellas, de fabricación cubana tiene capacidad para transportar hasta
800 toneladas de carga entre la Isla de la Juventud y Batabanó.