Puerto de Batabanó

Ventajas económicas de un dragado

Indira López Pozo

Batabanó o Matamanó, como aún le llaman los más veteranos, continúa siendo el legendario pueblo de pescadores, situado al sur de La Habana.

Desde bien temprano los 16 tripulantes de la flotilla comienzan la extracción de cieno.

Su bahía, de cara al golfo, desempeña una importante actividad pesquera y de transporte de pasajeros desde la isla grande hacia el otro pedazo de nuestra tierra, la Isla de la Juventud.

El recibimiento que le tributaran al Comandante en Jefe Fidel Castro tras su salida del llamado presidio Modelo, es un pedazo de la historia de Batabanó que sus hijos no olvidan.

Para acceder al puerto es preciso atravesar un canal entre cayos y zonas de baja profundidad. Hoy esa vía permite el paso de buques de hasta 4,5 metros de calado, gracias a la oportuna extracción de desechos del fondo de su puerto.

Para mejorar la capacidad de calado de los buques que arriban y lograr una mejor explotación de las terminales e instalaciones portuarias, se acomete una costosa inversión.

En los últimos días se ha realizado un sondeo para observar las condiciones del dragado en la dársena de maniobras y en las cajas de atraque, que aparecen entre las áreas portuarias de mayor profundidad.

El proceso terminó el 25 de junio pasado y ahora estamos en la recta final la cual consiste en chequear de nuevo todas las partes ahondadas. La draga empleada es del tipo "jaiba" y por eso pueden haber quedado algunas zonas sin la profundidad que se requiere, explicó Juan Machado jefe técnico de la obra.

La etapa final comprende un estudio conocido como batimetría. Este ofrece la posibilidad de verificar si todos los puntos de la zona tienen la profundidad requerida.

Los más de 156 415 metros cúbicos de fango extraídos del puerto de Batabanó, demuestran el esfuerzo y la organización que ese programa demandó.

Osmil Santana, director de la Unidad Básica de Servicios Portuarios, aclaró que el dragado obedece a un minucioso estudio hidrográfico de impacto ambiental, por ser una zona de acumulación de sedimentos, operación que, de ser necesaria, pudiera repetirse.

Los trabajos —iniciados el 5 de abril del 2007—, posibilitarán disponer de un nivel de calado que hará más fácil el transporte marítimo, evitará el riesgo de buques varados y, a la par, las tupiciones en los llamados refrescadores de las máquinas.

Según Ivis Hernández, técnica de explotación de transporte de la Empresa, al terminarse las etapas principales del dragado los distintos tipos de buques podrán atracar mejor, incluso puede observarse que el agua retornó a su color azul. Ya la "RO-RO" Gerona —un barco que monta y desmonta la mercancía por ruedas— entra al puerto y realiza maniobras con mayor fluidez; antes debía esperar varias millas lejos del muelle.

ASTIMAR es la entidad de obras marítimas que ejecuta este trabajo y con los medios imprescindibles lleva los desechos bien lejos de la costa.

Controla además la gestión de remolcadores y patanas. Una de ellas, de fabricación cubana tiene capacidad para transportar hasta 800 toneladas de carga entre la Isla de la Juventud y Batabanó.

 

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